A partir del DRAGÓN 4 (13/06/2013) hasta el SOL
10 (2/07/2013 inclusive) entramos en lo que llamamos el tubo central
cósmico del telar maya o Tzolkin’. Empezamos desde el útero del Dragón que nos
da la posibilidad de gestarnos y darnos forma hasta llegar a la iluminación de
todos nuestros procesos individuales y globales. Estos mismos serán activados y
sellados por el Sol. Pasaremos por los 20 arquetipos solares, como lo hacemos
siempre, pero esta vez con la conciencia expandida y con la idea de sanar todos
aquellos puntos que han quedado en el aire.
Es
importante definir de qué lado queremos estar y así poder pasar a otra
dimensión llena de gracia y esperanza. Habrá que soltar y no sentirse a
disgusto, no intentar programar el tiempo ni pensar a largo plazo. En lo concreto, considero que el pasaje por este
tubo será un calibrador perfecto, equilibrado y de un
orden sincrónico impresionante. Una vez que experimentes el tiempo en su circularidad, verás
los cambios cuánticos, que podrás
vivenciar a través de la
fluidez cósmica.
Este
tramo
en particular, no deberemos forzar
absolutamente nada. Todo vibrará en la velocidad desmesurada de la tierra, que
avanza hacia un nuevo segmento de evolución y finalizando el
reinado de la Tormenta 7. La rueda
calendárica, entonces, permite que nuestra conciencia se eleve a niveles
inimaginables y nos hace observadores de un cambio personal en cuanto a
actitudes y acciones que se irán generando en la medida que cada uno de los
involucrados libere su ego y pueda amigarse con su espíritu.
En este tubo cósmico podremos sentirnos cansados, agotados.
También aparecerá la queja y la
frustración para poder salir del pozo
y
mirar más allá de lo aparente. Hay
muchos síntomas. Dormimos mal,
nos alimentamos mal, cruzamos mal la calle, tratamos mal a los demás. La
intolerancia y la violencia cotizan al mejor postor y el estrés está de moda.
Es el
instante en el cual debemos hacer un mea culpa y una autoobservación ante los
hechos que nos desbordan, nos dejan sin aliento y nos entristecen el corazón.
Recordemos que el experimento de la Tierra está relacionado con
dejar de lado el miedo y las inseguridades. Los sistemas religiosos, políticos,
socioeconómicos hicieron que no tengamos emociones y que hayamos reprimido al
100% lo que habíamos recuperado cuando llegamos a este mundo. Estos sistemas,
además, nos han limitado la capacidad de acción; creemos que somos libres y
caminamos por la calle con cierta liviandad y no nos damos cuenta, pero en
verdad, somos autómatas preparados para dormir y ser parte de un modelo social
mentiroso, perverso y miserable, que no existe como proyecto, porque en él no
se contempla al Ser como eje principal, sino como una mínima parte, y se
prioriza lo que se posee y lo que da placer efímero.
Por esto
mismo, es momento de despertar. Si ya lo hiciste, fantástico, porque te
ahorrarás tiempo y energía.
Si aún no lo hiciste, ¡estás a tiempo!, pero apurate, dejá de victimizarte, de
quejarte, de pensar en negativo y de girar en falso como una calesita que da
vueltas sobre el mismo eje. Se
necesitan corazones limpios y latiendo al son de la nueva resonancia
planetaria. Se necesitan
nuevas mentes que no intelectualicen emociones, sino que piensen con el alma y
el espíritu que cada uno lleva dentro.
Lo
mejor es no resistirse, ya que no se trata de lo que el ego o nuestra
omnipotencia quieran, sino de lo que el Universo nos tiene preparado y, al
mismo tiempo, debemos cumplir, dentro de lo posible, con nuestra misión
personal y global. Estamos atravesando muchas vidas en un mismo cuerpo y en muy
poco tiempo, por eso estamos agotados y sentimos que este tsunami emocional no va a detenerse. Debemos limpiar y ordenar lo
que más podamos, porque en esta nueva etapa no se aceptan excusas ni moratorias
emocionales. Se acabó el “lo dejo para mañana”. De ninguna manera. Los cambios
y la conciencia no pueden esperar más, el momento es hoy y ha llegado con todas
sus implicancias, exigencias e intensidad.
Prevención es la clave,
no miedos ni apocalipsis. Bienvenida toda la luz e información contenida en este
tubo de luz que durará 20 días. Registren, anoten, vivan y experimenten TODO!
Este tramo central será de gran plataforma para los cambios y decisiones
venideras. Será necesario cambiar el
chip y reformatearnos honrando a nuestro Ser superior
y a la vida que elegimos en una esfera anterior. Mucha fuerza y bendiciones para este intenso viaje.
Federico De Robertis.